Hay noticias que no me sorprenden demasiado, y esta es una de ellas. Super Mario Galaxy 2 ha conseguido colocarse como el tercer juego mejor valorado de la historia en Metacritic, y la verdad, me parece uno de esos casos en los que los números simplemente terminan confirmando lo que muchísima gente lleva años pensando.
Porque sí, hablamos de un juego que no solo salió buenísimo en su momento, sino que además ha sabido mantenerse en ese pequeño grupo de títulos que parecen resistir el paso del tiempo sin despeinarse.
Un puesto reservado para muy pocos
Entrar en la parte más alta de Metacritic no es cualquier cosa. Al final, ahí solo llegan los juegos que consiguen un consenso casi total entre prensa y jugadores, y eso convierte este logro en algo bastante especial.
En el caso de Super Mario Galaxy 2, lo interesante es que no estamos hablando únicamente de nostalgia. Yo creo que su posición tiene mucho que ver con lo bien que sigue funcionando hoy: su diseño, su ritmo, su creatividad y esa capacidad de sorprender prácticamente a cada paso.
Un Mario que sigue brillando con luz propia
Si algo recuerdo de Super Mario Galaxy 2 es que siempre tenía una idea nueva preparada. Cuando parecía que ya lo habías visto todo, llegaba otra galaxia, otra mecánica o una vuelta de tuerca que te hacía sonreír otra vez.
Creatividad, precisión y pura magia
Para mí, ahí está gran parte de su mérito. No era solo un plataformas excelente, sino uno de esos juegos que transmiten una sensación constante de imaginación. Todo parecía medido al milímetro, pero al mismo tiempo se sentía ligero, juguetón y lleno de encanto.
Por eso no me extraña verlo tan arriba en Metacritic. Hay obras que marcan una época y luego hay otras, como esta, que además logran seguir siendo referencia muchos años después.
Un reconocimiento que se siente merecido 🎮
Que Super Mario Galaxy 2 sea ahora el tercer juego mejor valorado de la historia en Metacritic no suena a casualidad, sino a reconocimiento tardío o, mejor dicho, a una nueva forma de recordar lo enorme que fue.
Yo lo veo como una pequeña celebración de uno de los mejores Mario jamás creados y, de paso, como una excusa perfecta para volver a hablar de un juego que sigue estando entre lo más brillante que ha dado Nintendo.
