Capítulo 4 – Ala Oeste de Rhodes Hill: consigue el Cuarzo de la Luna
Después de inspeccionar la zona central del hospital, mi siguiente objetivo en esta Guía Resident Evil Requiem es dirigirme al Ala Oeste. Aquí conseguiré el primer de los tres cuarzos necesarios para abrir la enorme puerta del Vestíbulo Central, así que merece la pena explorar cada habitación antes de seguir avanzando.
Nada más entrar en el ala, avanzo despacio. En estos pasillos aparecen los primeros enemigos realmente peligrosos y todavía dispongo de pocos recursos. Siempre intento esquivar a los zombis cuando tengo espacio suficiente y solo disparo si me bloquean completamente el camino.
Mientras exploro las primeras salas voy recogiendo toda la munición y los objetos curativos que encuentro. No parece mucho, pero este material será muy útil dentro de unos minutos, cuando el hospital empiece a obligarme a regresar sobre mis pasos.
Sigo avanzando hasta llegar al Despacho del Director (Chairman’s Office). Antes de acercarme al escritorio, reviso toda la habitación. Resident Evil suele esconder recursos en las esquinas o detrás de muebles, y aquí merece la pena perder unos segundos buscando.
Sobre la mesa encuentro un cuaderno y un lápiz. En lugar de marcharme directamente al puzle, examino ambos objetos. El propio juego da la pista para resolver la caja de mecanismos sin tener que probar combinaciones al azar. Es un detalle muy fácil de pasar por alto si juegas deprisa.
Con la pista ya descubierta, me acerco a la caja del escritorio y resuelvo el rompecabezas. Como recompensa obtengo el Cuarzo de la Luna, la primera de las tres piezas necesarias para desbloquear la puerta principal del hospital. Aprovecho también para leer el documento que hay junto a la caja antes de abandonar el despacho.
En lugar de seguir explorando el Ala Oeste, regreso inmediatamente al Vestíbulo Central. Coloco el Cuarzo de la Luna en la puerta principal. Aunque todavía no puedo abrirla porque faltan dos piezas más, hacerlo ahora libera espacio en el inventario y evita tener que volver más tarde únicamente para colocar el objeto. Es un pequeño ahorro de tiempo que agradecerás si más adelante decides intentar una partida rápida.
Antes de abandonar esta zona hago una última comprobación del mapa. Si todavía queda alguna habitación marcada en rojo, vuelvo a revisarla. Es mucho más cómodo recoger ahora cualquier recurso olvidado que regresar cuando el hospital esté lleno de nuevos enemigos.
💡 Consejo Jugador Indie
No intentes memorizar los pasillos de Rhodes Hill. Acostúmbrate a consultar el mapa con frecuencia. Resident Evil Requiem utiliza muchos atajos y puertas que solo podrás abrir horas más tarde, así que saber qué habitaciones has limpiado te ahorrará bastantes vueltas innecesarias.
➡️ En el siguiente capítulo…
Con el Cuarzo de la Luna ya colocado en la puerta del Vestíbulo Central, el siguiente destino será el Ala Este. Allí conseguiré la primera tarjeta de seguridad, descubriré nuevos experimentos del hospital y comenzaré uno de los tramos más tensos de toda la primera mitad del juego.
Capítulo 6 – Emily, la Sala de Aislamiento y el Cuarzo de la Estrella
Con el Cuarzo de la Luna y el Cuarzo del Sol ya colocados en la puerta del Vestíbulo Central, solo queda una pieza para abandonar el Rhodes Hill Care Center. Sin embargo, este último tramo es el más complicado hasta ahora. En esta parte de la Guía Resident Evil Requiem conoceré a Emily, una niña ciega que será imprescindible para conseguir el último cuarzo.
Lo primero que hago es dirigirme a la Sala de Medicación, utilizando la pulsera de seguridad de nivel 3 obtenida anteriormente. Allí encuentro a Emily encerrada en una pequeña habitación. Después de la escena, la cojo en brazos y la llevo hasta la Guard Office. Antes de continuar, la dejo sobre el sofá y aprovecho para guardar la partida en la máquina de escribir. El juego está a punto de encadenar varias situaciones de peligro y merece la pena tener un punto de guardado reciente.
Cuando estoy listo, vuelvo a cargar a Emily y camino con ella hasta la Security Manager’s Office. El recorrido es relativamente corto, pero algunos enemigos vuelven a aparecer por los pasillos. Mi consejo es no intentar combatir mientras llevo a Emily. Si el camino está despejado, avanzo directamente; si algún enemigo me bloquea el paso, dejo a Emily en una zona segura, elimino la amenaza y regreso a por ella. Así ahorro mucha munición y evito recibir daño innecesario.
Al llegar al despacho del jefe de seguridad encuentro la última caja de puzle. Esta vez no puedo resolverla yo. El código está escrito en braille, así que Emily es la única capaz de leerlo. La acerco a la caja y espero mientras descifra la combinación. Unos segundos después la caja se abre y revela el esperado Cuarzo de la Estrella, la tercera y última pieza necesaria para desbloquear la puerta del Vestíbulo Central.
La alegría dura muy poco. Antes de que pueda recoger el cuarzo con tranquilidad, una enorme criatura irrumpe atravesando la pared y secuestra a Emily. No intento perseguirla inmediatamente. En cuanto recupero el control de Grace, registro primero la oficina y las habitaciones cercanas para recoger la munición y los recursos que han aparecido tras la escena. Este pequeño desvío apenas lleva un minuto y puede marcar la diferencia en el siguiente tramo del juego.
Cuando termino de explorar, regreso al agujero que la criatura ha abierto en el suelo. No hay otro camino posible. Respiro hondo, compruebo que llevo suficiente munición y me dejo caer. Con este salto abandono definitivamente las plantas superiores del hospital y comienzo una nueva fase de la aventura en los oscuros sótanos de Rhodes Hill.
💡 Consejo Jugador Indie
Antes de lanzarte al agujero, revisa el mapa por última vez. Cuando bajes al sótano ya no podrás recorrer libremente las zonas anteriores durante un buen rato. Si te falta algún documento o coleccionable accesible, este es el mejor momento para recogerlo.
➡️ En el siguiente capítulo…
La persecución de la criatura nos llevará al Sótano de Rhodes Hill, un enorme laberinto industrial donde tendremos que encontrar varias piezas mecánicas para reparar un ascensor y rescatar a Emily. Será una de las secciones más largas e intensas de toda la Guía Resident Evil Requiem.
Capítulo 7 – El sótano de Rhodes Hill: rescata a Emily y escapa con vida
Después de caer por el agujero abierto por la criatura, aterrizo en el sótano del Rhodes Hill Care Center. Desde el primer momento noto que esta zona es diferente al resto del hospital. Apenas hay iluminación, los pasillos son estrechos y el silencio solo se rompe por ruidos metálicos y golpes procedentes de las celdas cercanas. Mi objetivo está claro: encontrar a Emily y sacarla de aquí, pero antes tendré que restaurar el suministro eléctrico del bloque de celdas.
Nada más recuperar el control avanzo unos metros y recojo el documento que hay junto al cadáver decapitado. Después continúo hasta la Sala de Seguridad, donde aprovecho para guardar la partida y reorganizar el inventario. Este es uno de esos puntos donde siempre merece la pena guardar, porque lo que viene a continuación puede obligarte a repetir varios minutos si mueres.
Al salir de la sala sigo el pasillo hasta las celdas de detención. Al fondo encuentro el panel eléctrico que controla todas las puertas. Examino el documento colocado junto al mecanismo y saco el primer Joint Plug del panel. En cuanto lo hago, parte del sótano se queda sin electricidad… y aparece The Girl. No intento enfrentarme a ella. Apago la linterna, entro en una celda abierta y espero completamente quieto hasta que se aleje. El juego deja muy claro que sobrevivir aquí depende más del sigilo que del combate.
Cuando la zona vuelve a estar despejada, llevo el Joint Plug hasta el generador del área del Horno (Furnace) para alimentar esa sección del sótano. Gracias a ello puedo acceder a nuevas habitaciones y encontrar el segundo enchufe cerca de una carretilla elevadora. Desde allí atravieso un conducto de ventilación que conecta con el Workshop, donde consigo el tercer y último Joint Plug. Mi consejo es no correr durante este recorrido. Cada vez que retiro un enchufe cambia la distribución de energía y también el comportamiento de The Girl, así que prefiero avanzar con calma y comprobar siempre qué puertas se han abierto antes de continuar.
Con los tres Joint Plugs en el inventario regreso al bloque de celdas. Los coloco en el panel principal y todas las puertas se abren al mismo tiempo. Encuentro a Emily y la cojo inmediatamente en brazos, pero la situación se complica en cuestión de segundos. Los pacientes infectados empiezan a salir de las celdas y no merece la pena perder tiempo combatiendo. Corro directamente hacia el ascensor del inicio del sótano siguiendo el mismo camino por el que llegué.
Al entrar en el ascensor dejo a Emily en el suelo, pero las puertas no pueden cerrarse porque una plataforma de madera bloquea el mecanismo. Empiezo a empujarla mientras los enemigos se acercan. Cuando por fin consigo cerrar las puertas, parece que todo ha terminado… hasta que The Girl irrumpe desde el techo del ascensor. No desperdicio munición intentando derrotarla. Solo disparo cuando tengo una oportunidad clara para hacerla retroceder y concentro el resto de mis esfuerzos en abrir las puertas del ascensor para escapar. Tras la secuencia obtengo automáticamente el Cuarzo de la Estrella, la última pieza que necesitaba para abrir la gran puerta del Vestíbulo Central.
💡 Consejo Jugador Indie
La tentación de eliminar a todos los enemigos del sótano es grande, pero no merece la pena. Guarda la munición para encuentros realmente obligatorios y utiliza el entorno para esconderte de The Girl siempre que puedas. Este capítulo está diseñado para premiar la paciencia y el sigilo mucho más que la fuerza bruta.
