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Análisis de #DRIVE Rally: ¿Merece la pena?

Hay algo especialmente atractivo en #DRIVE Rally desde el primer momento: no intenta convertirse en el simulador de rally más realista del mercado. Tampoco parece tener intención de competir directamente con las grandes producciones del género. Su apuesta es bastante más sencilla: recuperar el espíritu de los juegos de conducción de los años 90 con un juego indie de conducción, darle una estética low-poly muy marcada y construir alrededor de ella un juego de rally accesible, rápido y fácil de entender.

Y creo que esa decisión es precisamente lo que mejor le funciona.

Después de varias carreras, lo que más me ha gustado de #DRIVE Rally es que consigue transmitir esa sensación de «una carrera más» sin exigirnos aprender un sistema tremendamente complejo antes de empezar a divertirnos. Coges un coche, eliges un tramo, escuchas las indicaciones del copiloto y sales a intentar mejorar tu tiempo.

Eso no significa que sea un juego especialmente sencillo de dominar. La gracia está en conseguir que la conducción sea accesible al principio y, poco a poco, empiece a exigirnos más precisión si queremos conseguir buenos tiempos.

¿Qué es #DRIVE Rally?

#DRIVE Rally es un juego de conducción arcade centrado en los rallies y ambientado en la que el propio estudio considera la época dorada de este deporte: los años 90. Pixel Perfect Dude utiliza una estética low-poly muy colorida para representar diferentes escenarios y una colección de coches inspirados claramente en algunos de los modelos más reconocibles de aquella época.

La propuesta gira alrededor de carreras punto a punto. No estamos compitiendo en un circuito cerrado ni luchando constantemente rueda con rueda contra otros vehículos. Aquí lo importante es completar cada tramo lo más rápido posible, escuchar las indicaciones del copiloto y aprender a llevar el coche al límite sin acabar fuera de la carretera.

A medida que avanzamos desbloqueamos nuevos vehículos, mejoras y campeonatos. También podemos disfrutar de carreras rápidas, explorar los escenarios en modo libre y competir por mejorar nuestros tiempos en las tablas de clasificación.

Y aunque todo esto pueda sonar bastante tradicional, #DRIVE Rally tiene algo que considero importante en un juego de este estilo: resulta fácil empezar a jugar.

Un juego de rally que quiere ser accesible

Lo primero que notas al ponerte al volante es que #DRIVE Rally no quiere castigarte por cada pequeño error.

La conducción tiene un marcado componente arcade y los coches permiten realizar derrapadas con bastante facilidad. Esto hace que sea posible empezar a disfrutar de los tramos prácticamente desde la primera partida, incluso si no tienes demasiada experiencia con los juegos de rally.

Personalmente, creo que es una decisión acertada.

Un juego de rally excesivamente realista puede convertirse rápidamente en una experiencia exigente para alguien que simplemente quiere echar unas carreras. Aquí puedes coger un coche, lanzarte por una carretera de tierra y empezar a aprender sobre la marcha.

El problema es que esa accesibilidad también tiene un pequeño precio: si buscas una conducción extremadamente exigente, puede que #DRIVE Rally se te quede algo corto.

Las físicas permiten corregir muchos errores y, en determinadas situaciones, el coche parece tener bastante más margen del que esperarías en un rally realmente complicado. Algunas reseñas también han señalado precisamente esta sensación de físicas demasiado permisivas y una dificultad general bastante accesible.

Pero aquí creo que hay que entender qué juego quiere ser. No estamos ante un simulador puro, estamos ante un arcade de rally y bajo esa perspectiva, funciona mucho mejor.

DRIVE-Rally 1

La conducción es sencilla, pero tiene su punto

Aunque el juego sea accesible, conducir bien no consiste simplemente en mantener el acelerador pulsado.

La superficie importa, el tipo de vehículo importa y aprender a entrar correctamente en una curva acaba siendo fundamental cuando empiezas a perseguir mejores tiempos.

Una de las cosas que más me gusta es precisamente esa transición entre las primeras carreras y las siguientes. Al principio simplemente intentas no salirte de la carretera. Después empiezas a memorizar las curvas, anticiparte a las indicaciones y buscar pequeñas mejoras en cada tramo.

Ahí aparece el verdadero atractivo de #DRIVE Rally.

No tanto en terminar una carrera, sino en pensar:

«Sé que puedo hacer esta curva un poco más rápido.»

Y entonces vuelves a intentarlo.

El copiloto tiene un papel protagonista

El copiloto es una parte importante de la experiencia y no simplemente una voz que aparece de vez en cuando para recordarnos que viene una curva.

Los diferentes copilotos tienen personalidad propia y reaccionan a lo que ocurre durante las carreras. El estudio ha utilizado seis copilotos diferentes, cada uno asociado a sus propios campeonatos.

Sus indicaciones también son importantes para anticipar las curvas.

Y esto es algo que agradezco especialmente porque evita que tengamos que conducir mirando constantemente un mapa o memorizando todo el recorrido desde el principio.

Cuando empiezas a escuchar una indicación y sabes inmediatamente qué viene después, la conducción gana bastante en fluidez.

Eso sí, las personalidades de los copilotos pueden resultar algo exageradas. Hay quien las encontrará divertidas y quien probablemente termine bajando el volumen después de unas cuantas carreras.

A mí me parece que forman parte del encanto arcade del juego, aunque entiendo perfectamente que no sean del gusto de todo el mundo.

Los coches son una de las grandes estrellas

Si hay algo que #DRIVE Rally hace especialmente bien es conseguir que quieras desbloquear coches nuevos.

El juego cuenta actualmente con 25 vehículos personalizables divididos en tres clases de rally. Evidentemente, no se utilizan marcas y nombres reales, pero las inspiraciones resultan bastante reconocibles para cualquier aficionado al automovilismo de los 80 y los 90.

Y lo interesante es que no todos se sienten exactamente igual.

Hay vehículos más fáciles de controlar y otros que requieren acostumbrarse a su comportamiento. También existen diferencias relacionadas con el tipo de superficie y la tracción.

Esto hace que desbloquear un coche nuevo no sea simplemente conseguir otro modelo visualmente diferente.

También supone aprender una nueva forma de conducir.

Personalización y mejoras

La personalización de los coches funciona bien como sistema de progresión.

A medida que avanzamos podemos modificar diferentes elementos y personalizar visualmente nuestros vehículos. No llega al nivel de profundidad de un simulador especializado, pero encaja perfectamente con el enfoque general del juego.

Y creo que eso es importante.

#DRIVE Rally no necesita convertir cada coche en un proyecto de ingeniería.

Lo que quiere es que tengamos la sensación de estar construyendo poco a poco nuestro propio garaje.

Y funciona especialmente bien cuando empiezas a tener varios coches que utilizas para diferentes situaciones.

Mapas y localizaciones de #DRIVE Rally

Una de las mejoras importantes respecto a la etapa de Early Access es la cantidad de contenido disponible en la versión completa.

Actualmente tenemos seis localizaciones y más de 600 kilómetros de tramos de rally, con escenarios que van desde los paisajes nevados de Finlandia hasta zonas desérticas y carreteras de asfalto.

Esto es importante porque en un juego basado en carreras punto a punto la variedad de escenarios termina siendo fundamental.

No quieres sentir que estás repitiendo continuamente el mismo recorrido con un coche diferente.

Y #DRIVE Rally consigue ofrecer suficiente variedad visual para que las diferentes localizaciones tengan personalidad.

  • Hay nieve.
  • Tierra.
  • Asfalto.
  • Bosques.
  • Desiertos.

Y cada superficie ayuda a cambiar ligeramente la sensación de conducción.

El modo Campeonato es donde más engancha

Aunque podemos disputar carreras rápidas, el modo que más sentido tiene para mí es el Campeonato. Aquí vamos avanzando a través de diferentes pruebas y desbloqueando contenido mientras intentamos conseguir mejores resultados. Es una estructura bastante sencilla, pero funciona porque proporciona un objetivo constante: no estás haciendo carreras completamente aisladas, sino intentando progresar, conseguir otro coche, mejorar el anterior, completar otro campeonato y, después, volver a un tramo para intentar mejorar el tiempo. No es una estructura especialmente revolucionaria, pero tampoco necesita serlo. #DRIVE Rally funciona precisamente porque no intenta complicar una fórmula que ya funciona.

Competir contra fantasmas es más divertido de lo que esperaba

Una de las características que más me gustan de #DRIVE Rally son las tablas de clasificación y los fantasmas. En lugar de necesitar una competición multijugador tradicional para sentir que estás compitiendo contra alguien, podemos intentar superar los tiempos de otros jugadores y enfrentarnos virtualmente a sus fantasmas. Y aquí el juego encuentra una segunda vida, porque terminar primero contra la IA puede no resultar especialmente complicado, pero cuando empiezas a mirar los tiempos de otros jugadores la cosa cambia. De repente encuentras medio segundo que necesitas recuperar, después otro, y terminas repitiendo una curva porque sabes que ahí estás perdiendo tiempo. Es una forma muy sencilla, pero efectiva, de generar rejugabilidad, especialmente si eres de los que disfruta perfeccionando una vuelta hasta conseguir ese tiempo que parecía imposible.

¿Tiene multijugador #DRIVE Rally?

No estamos ante un juego de rally tradicional con carreras online contra otros vehículos en tiempo real. La experiencia principal está pensada para un jugador, aunque #DRIVE Rally cuenta con un modo de fiesta local para hasta 12 jugadores, en el que los participantes se turnan para intentar conseguir el mejor tiempo. También tenemos tablas de clasificación globales y fantasmas guardados, por lo que siempre existe la posibilidad de compararnos con otros jugadores aunque no estemos compitiendo contra ellos directamente. Me parece una solución bastante inteligente para un juego de este estilo, porque no intenta convertirse en un simulador competitivo online, sino que apuesta por carreras rápidas y por esa pequeña obsesión de intentar arañar unas décimas al cronómetro.

El modo Free Roam es un buen añadido

Además de los tramos tradicionales, podemos recorrer libremente algunas de las localizaciones. Este modo también sirve para encontrar coleccionables y desbloquear diferentes elementos de personalización, aunque no es la parte principal de la experiencia. Aun así, creo que funciona bien porque consigue que los escenarios no sean simplemente lugares que atravesamos a toda velocidad durante una carrera. Podemos bajar el ritmo, explorar los alrededores, buscar objetos y disfrutar con más calma del diseño de los mapas. Es una experiencia bastante diferente a la competición pura y un buen complemento para quienes también quieren simplemente conducir y explorar.

Gráficos y estilo visual de #DRIVE Rally

Visualmente, #DRIVE Rally es uno de esos juegos que reconoces inmediatamente al ver una captura de pantalla. Su estilo low-poly, los colores saturados y esa estética inspirada en los videojuegos de los 90 le dan una personalidad muy marcada y, aunque entiendo que no sea un apartado artístico que vaya a gustar a todo el mundo, creo que encaja perfectamente con lo que el juego quiere transmitir. No intenta recrear un rally realista, sino la idea que tenemos de los juegos de rally de los años 90, y en ese sentido creo que acierta de lleno. Los coches son especialmente llamativos y los escenarios ofrecen suficiente variedad visual para que las carreras no terminen resultando monótonas. Además, contamos con un modo fotografía que permite capturar nuestras carreras y personalizar las imágenes, un añadido sencillo pero bastante apropiado para un juego que apuesta tanto por su identidad visual.

¿Es un simulador o un arcade?

Aquí conviene dejarlo claro porque la respuesta afecta directamente a las expectativas.

#DRIVE Rally es principalmente un juego arcade.

Steam lo clasifica entre otros géneros como conducción, carreras y simulación, pero su propia descripción lo presenta como una experiencia de rally de inspiración arcade.

Y creo que esa es la manera correcta de acercarse a él.

Si buscas un juego donde tengas que aprender durante horas el comportamiento exacto de cada coche y cada superficie, probablemente existan alternativas más adecuadas.

Si quieres un juego de rally que puedas coger, jugar y disfrutar sin convertir cada curva en una prueba de ingeniería, #DRIVE Rally tiene bastante más sentido.

¿Es difícil #DRIVE Rally?

No especialmente.

De hecho, una de las críticas que más se repite en algunos análisis es precisamente que la dificultad puede resultar demasiado baja y que las físicas son bastante permisivas.

Personalmente, no lo considero necesariamente un defecto.

La dificultad depende mucho de lo que estés buscando.

Si tu objetivo es simplemente completar los campeonatos y desbloquear coches, la experiencia resulta bastante accesible.

Si quieres empezar a competir por tiempos realmente buenos, entonces la cosa cambia. Ahí tienes que aprender las curvas, optimizar las trazadas y conseguir que cada pequeño error desaparezca.

Es en ese segundo nivel donde creo que #DRIVE Rally resulta más interesante.

¿Tiene #DRIVE Rally contenido suficiente?

La versión actual está bastante más completa que la que existía durante Early Access.

Tenemos 25 coches, seis localizaciones, más de 600 km de tramos, campeonatos, carreras rápidas, exploración libre, personalización, tablas de clasificación, fantasmas y modo fiesta local.

No creo que sea un juego pensado para mantenernos ocupados durante cientos de horas con una progresión gigantesca.

Pero tampoco lo necesita. Su principal atractivo está en volver a correr, intentar mejorar y desbloquear un coche para probarlo en otro tramo. Después vuelves a una carretera que ya conoces e intentas arañar unas décimas al cronómetro

¿Está #DRIVE Rally en español?

Sí. La versión de PC incluye interfaz en español de España. El juego no cuenta con doblaje al español, pero los textos de interfaz están traducidos.

¿Merece la pena #DRIVE Rally?

Sí, si sabes qué tipo de juego estás comprando.

Creo que esta es probablemente la conclusión más importante.

#DRIVE Rally no pretende ser el nuevo gran simulador de rally.

No busca ofrecer una conducción extremadamente realista ni una dificultad capaz de hacer sudar incluso a los aficionados más experimentados.

Su objetivo es otro: ofrecer un rally arcade accesible, vistoso y con suficiente contenido como para mantenernos intentando mejorar nuestros tiempos.

Y en eso funciona bastante bien.

Me gusta especialmente la sensación de comenzar una carrera sin demasiadas complicaciones, escuchar al copiloto y empezar a enlazar curvas. También me parece acertada la variedad de coches y escenarios, y las tablas de clasificación aportan una razón bastante convincente para volver a correr un tramo que ya conocemos.

Lo que menos me convence es que, para alguien que busque una experiencia realmente exigente, las físicas pueden resultar demasiado permisivas. La dificultad de la IA tampoco siempre parece acompañar y los errores no tienen todo el peso que deberían tener en un juego de rally.

Pero creo que esos defectos hay que ponerlos en contexto.

#DRIVE Rally quiere ser divertido antes que realista.

Y si entramos con esa expectativa, es mucho más fácil disfrutarlo.


Lo mejor y lo peor de #DRIVE Rally

Lo mejorLo peor
Estética low-poly con mucha personalidadLa dificultad puede resultar baja
Conducción accesibleLas físicas son bastante permisivas
Buena variedad de cochesLa IA no siempre supone un gran desafío
Seis localizacionesFalta profundidad para los aficionados al simulador
Más de 600 km de tramosAlgunas opciones podrían estar mejor explicadas
Tablas de clasificación y fantasmasNo hay carreras online tradicionales
Compatible con volante y force feedback
Modo fiesta local para hasta 12 jugadores

Ficha técnica de #DRIVE Rally

CaracterísticaInformación
DesarrolladorPixel Perfect Dude
EditorPixel Perfect Dude
GéneroCarreras / conducción / arcade
ModoUn jugador + modo fiesta local
Lanzamiento16 de abril de 2025
Acceso anticipado25 de septiembre de 2024
Coches25
Localizaciones6
TramosMás de 600 km
IdiomaEspañol de España
PlataformasPC, PS5, Xbox Series X/S y Nintendo Switch
Steam DeckVerificado

Los datos de contenido y lanzamiento corresponden a la información oficial del juego y sus actualizaciones.

Preguntas frecuentes sobre #DRIVE Rally

¿Qué tipo de juego es #DRIVE Rally?

#DRIVE Rally es un juego de rally arcade centrado en carreras punto a punto, conducción, personalización de coches y mejora de tiempos.

¿#DRIVE Rally es un simulador?

No es un simulador de rally tradicional. Su conducción tiene un enfoque principalmente arcade y busca ser accesible para jugadores de diferentes niveles.

¿Cuántos coches tiene #DRIVE Rally?

La versión actual cuenta con 25 coches personalizables, divididos en tres clases de rally.

¿Cuántos mapas tiene #DRIVE Rally?

Cuenta con seis localizaciones y más de 600 kilómetros de tramos de rally.

¿#DRIVE Rally tiene multijugador?

Tiene un modo fiesta local para hasta 12 jugadores por turnos y tablas de clasificación globales con fantasmas, pero no ofrece carreras online tradicionales contra otros jugadores.

¿Está #DRIVE Rally en español?

Sí. Cuenta con interfaz en español de España.

¿Se puede jugar con volante?

Sí. El juego ofrece compatibilidad con volante y force feedback.

¿Está #DRIVE Rally en Nintendo Switch?

Sí. Actualmente está disponible también para Nintendo Switch, además de PC, PlayStation 5 y Xbox Series X|S.

¿Merece la pena #DRIVE Rally?

Sí, especialmente si buscas un juego de rally arcade accesible, con estética retro, muchos coches y diferentes escenarios. Si buscas un simulador extremadamente realista, probablemente encontrarás alternativas más adecuadas.

Conclusión

#DRIVE Rally sabe perfectamente qué quiere ser. No pretende competir con los grandes simuladores ni convertir cada carrera en una prueba de paciencia. Quiere recuperar una época en la que los juegos de conducción podían ser accesibles, vistosos y divertidos sin necesidad de aprender durante horas antes de empezar a disfrutar.

Y creo que esa filosofía le sienta bien.

La variedad de coches, los seis escenarios, los campeonatos, la exploración libre y, sobre todo, las tablas de clasificación consiguen que haya motivos suficientes para seguir volviendo a los tramos. Cuando empiezas a perseguir tus propios tiempos, el juego gana bastante más profundidad de la que parece tener durante las primeras carreras.

No es perfecto. Las físicas pueden resultar demasiado permisivas y la dificultad quizá se quede corta para los jugadores que buscan un desafío realmente exigente. Pero si entiendes que estás ante un arcade de rally y no ante un simulador, sus virtudes pesan bastante más.

Mi recomendación es clara: si te gustan los rallies, los juegos de conducción arcade y la estética retro, #DRIVE Rally merece una oportunidad.

Y además tiene algo que cada vez encuentro más difícil de encontrar:

te deja arrancar el coche, escuchar al copiloto y simplemente salir a conducir.

A veces no hace falta mucho más.