Hay algo que Over The Top: WWI consigue casi desde el primer momento: hacerme sentir que estoy en medio de una batalla que se ha ido completamente de las manos. No hay demasiado tiempo para pensar. Entre explosiones, disparos, trincheras, vehículos y compañeros corriendo de un lado para otro, muchas veces mi principal preocupación es simplemente intentar llegar vivo al siguiente punto.
Y, curiosamente, creo que ahí está buena parte de su encanto.
Estamos ante un shooter ambientado en la Primera Guerra Mundial que apuesta por enfrentamientos enormes de hasta 200 jugadores. Pero no es únicamente una cuestión de meter a muchísima gente en el mismo mapa. El terreno también juega un papel importante y puede modificarse durante la batalla. Podemos cavar trincheras, crear posiciones defensivas y aprovechar los cráteres y estructuras destruidas para intentar sobrevivir.
La batalla cambia mientras estamos jugando
Una de las cosas que más me están gustando de Over The Top: WWI es comprobar cómo un escenario puede terminar siendo completamente diferente después de una partida.
Al principio puedo encontrarme con un campo de batalla relativamente reconocible. Un rato después hay trincheras por todas partes, edificios destrozados, cráteres y zonas que han quedado prácticamente irreconocibles después de recibir una lluvia de artillería.
Y lo mejor es que no se queda únicamente en algo visual.
La posibilidad de modificar el terreno hace que las posiciones defensivas tengan bastante importancia. Una trinchera puede convertirse en nuestro refugio durante un ataque o en el lugar perfecto desde el que intentar avanzar. Por supuesto, también puede desaparecer en cuestión de segundos si alguien decide bombardearla.
Aquí la artillería tiene bastante que decir.
En la guerra todo puede explotar
Las partidas pueden convertirse en auténticas locuras. Hay infantería avanzando por las trincheras mientras los tanques intentan abrirse paso, aviones sobrevuelan el campo de batalla y los proyectiles empiezan a caer alrededor.
En algunos momentos tengo la sensación de estar participando en una batalla perfectamente organizada. En otros, parece que absolutamente nadie sabe qué está haciendo.
Y no lo digo como algo negativo.
De hecho, creo que Over The Top: WWI funciona especialmente bien cuando acepta ese caos. Es un juego en el que pueden suceder cosas absurdas e inesperadas constantemente, y muchas de las situaciones más divertidas no parecen haber sido diseñadas por el desarrollador, sino creadas por los propios jugadores.
Eso sí, también implica que no siempre voy a tener una experiencia perfectamente controlada. Hay muertes que parecen completamente injustas y momentos en los que simplemente no sé de dónde ha llegado el disparo que acaba conmigo.
Pero supongo que eso también forma parte de meterse en una guerra.
Hay más que un simple soldado con un rifle
Otro punto interesante es la variedad de clases, armas y vehículos. No todo consiste en coger un fusil y correr hacia la trinchera enemiga.
Dependiendo de la situación, puedo adoptar diferentes roles y utilizar vehículos que amplían bastante las posibilidades del campo de batalla. La presencia de tanques y aviones ayuda además a que las partidas tengan momentos muy diferentes.
Me gusta especialmente que el juego no parezca querer convertir cada enfrentamiento en un duelo perfectamente equilibrado. Aquí hay momentos en los que tienes la sensación de estar haciendo algo importante y otros en los que mueres antes de entender siquiera qué estaba pasando.
Es una experiencia bastante más cercana a un sandbox bélico que a un shooter competitivo tradicional.
No todo está igual de pulido
Ahora bien, Over The Top: WWI también deja bastante claro que estamos ante un proyecto independiente.
Durante mis primeras partidas he encontrado ciertos problemas relacionados con los controles, el movimiento y algunos aspectos técnicos. Hay situaciones en las que todo se siente algo tosco y el combate cuerpo a cuerpo tampoco tiene la precisión que me gustaría.
Es algo que puede molestar especialmente porque el juego exige reaccionar rápidamente. Cuando tienes artillería cayendo alrededor y enemigos disparándote desde varios ángulos, cualquier problema de control se nota mucho más.
También creo que el modo de conquista puede terminar resultando repetitivo si jugamos muchas partidas seguidas. La idea de atacar y defender posiciones funciona, pero espero que el juego continúe ampliando las posibilidades y modos de juego para que la experiencia tenga todavía más variedad.
Mis primeras sensaciones
Después de mis primeras partidas, Over The Top: WWI me parece uno de esos juegos que funcionan mejor cuando dejo de buscar la perfección y simplemente me dejo llevar por el caos.
No tiene el nivel de pulido de los grandes shooters bélicos, y tampoco pretende competir directamente con ellos. Su principal atractivo está en otra parte: batallas enormes, terreno destructible, trincheras, vehículos y jugadores creando situaciones que pueden pasar de épicas a completamente ridículas en cuestión de segundos.
Y eso tiene muchísimo encanto.
Me he encontrado corriendo entre trincheras mientras escuchaba explosiones por todas partes, intentando alcanzar una posición que probablemente iba a perder cinco segundos después. También he muerto de formas bastante absurdas. Pero lo curioso es que, incluso después de esas muertes, muchas veces he tenido ganas de volver a entrar.
Over The Top: WWI todavía necesita pulir algunas cosas, pero tiene algo que no todos los shooters consiguen: personalidad.
Por ahora, mis primeras impresiones son bastante buenas. Si el equipo continúa mejorando los controles, el rendimiento y la variedad de las partidas, creo que podemos estar ante una alternativa muy interesante para quienes buscan un shooter bélico diferente y, sobre todo, disfrutan de ese maravilloso caos que solo puede aparecer cuando metes a 200 personas en el mismo campo de batalla.
